viernes 29 de enero de 2010

POLÍTICAMENTE CORRECTOS.


La verdad es así de cruda: vemos el problema y cerramos los ojos. Lo políticamente correcto es el Imperio Único. No disientas, no critiques, no señales la enfermedad, simplemente sonríe y trata de convencerte de que la vida es maravillosa, que tienes todos los derechos y ninguna obligación, que leer, reflexionar o respetarse a uno mismo es “cosa del pasado”. Guarda celosamente tu opinión. Porque si eres de derechas, eres un “facha aborrecible”. Si eres de izquierdas “un renegado convertido en burgués”… y todo ello por atreverte a decir que “si algo falla hay que buscar soluciones”. Es lógico, ¿no? Porque de seguir así, no hace falta ser un catedrático de sociología para aventurar un panorama de un mañana que ya es hoy, pero mucho peor. ¿Pesimista? En absoluto. Creo en la libertad, en la tolerancia y en los valores democráticos como referentes para la convivencia. Pero también estoy convencido de que necesitamos recuperar valores éticos, cívicos, de convivencia y de respeto mutuo. Y eso debe sembrarse en el núcleo de la familia y en la escuela. Modelar un camino en el que los derechos estén en igualdad de condiciones con las obligaciones. Un punto de equilibrio que sirva como punto de inflexión para actuar a tiempo y en consecuencia: madurar como sociedad y salir de esa indolencia apática y enfermiza que nos envuelve como un miasma anestésico. ¿Revolución? No nos engañemos: RE-EVOLUCIÓN. Es decir, evolucionar desde donde estamos hacia un modelo más maduro, justo y universal.

Ahora podéis reflexionar sobre lo que he dicho después de leer esto:

Más del 80 por ciento de los jóvenes madrileños de 15 a 24 años centra su ocio en la marcha nocturna y asegura, además, que les compensa salir toda la noche a pesar de los riesgos que esto pueda implicar, según afirma el estudio Ocio y riesgos de los jóvenes madrileños realizado por la Fundación de Ayuda a la Drogadicción (FAD), Obra Social Caja Madrid y el Instituto de Adicciones del Ayuntamiento de Madrid. La investigación analiza las formas de ocio, los riesgos que viven en esos espacios y tiempos de ocio y las actitudes de los padres ante los comportamientos de sus hijos. El director técnico de la FAD, Eusebio Megías, ha explicado las conclusiones, entre las que destaca que el 70 por ciento de los jóvenes de la región aseguró haberse emborrachado en el último año. A este dato, que calificó de "significativo", le acompañan en segundo y tercer lugar en orden de frecuencia de conductas de riesgo el hecho de viajar con un conductor bebido o drogado (un 45,4 por ciento lo hizo en el último año) y mantener relaciones sexuales con una pareja no habitual sin preservativo (un total de un 25,9 por ciento). En cuanto a los perfiles, a pesar de que en general son los hombres los que parecen siempre más proclives a protagonizar comportamientos de riesgo, en realidad hay un grupo de mujeres que se sitúa en las máximas frecuencias de conductas peligrosas como pueden ser el sexo sin protección o verse implicadas en peleas. Las sustancias más consumidas por los jóvenes madrileños en el último año son el alcohol y el cannabis. El 7,4 por ciento consumieron cannabis en fin de semana frente al 8,8 por ciento que afirmó consumir esta sustancia a diario. "El cannabis se consume ya más a diario que en fin de semana, se ha normalizado hasta tal punto que ya no se asocia a los momentos de ocio y diversión nocturno", advirte. Frente a los principales riesgos que conlleva la noche, Megías asegura que los jóvenes se muestran "ambiguos". "Por un lado los riesgos se aceptan como una necesidad vital, algo inevitable que puede tener funciones positivas y por otro reconocen los peligros y dan cierta importancia a la prudencia", señala Megías. Las actividades que realizan con mayor frecuencia son escuchar música (65,6 por ciento) y estar con los amigos (62,6 por ciento). "Los datos muestran cómo visitar museos o colaborar con ONGs ocupan los últimos puestos, con lo que podemos concluir que dedican poco tiempo a lo que comúnmente se considera ocio de calidad", indica. La actitud de los padres ante estas conductas de riesgo de sus hijos, Megías la calificó de "perplejidad impotente", señalando que, mientras por un lado se sienten alarmados y algo ansiosos ante las amenazas que rodean a sus hijos, por otro se sienten "confortados y relajados" por la creencia de que sus hijos "son diferentes" y "están bien educados".
Fuente: 20 Minutos

martes 26 de enero de 2010

PALABRAS BUDISTAS DE UN MONJE CRISTIANO.

No recuerdes, no reavives ningún “mal recuerdo”. El mal arrepentido está perdonado. La generosidad del amor presente repara el pasado. Olvida las acciones concretas. Basta mantenerte delante de Dios Padre, como pecador beneficiario de su infinita misericordia. El mal es “nada”. ¿Para qué acordarse? Piensa solamente en la gracia de Jesucristo que te ha salvado; en el olvido eterno de tus faltas, que Dios ha destruido. Él no colecciona pequeñeces. Guarda para Él un corazón filialmente contrito, receptivo y tierno.

  • Escritos Cartujanos. Las puertas del silencio.

martes 19 de enero de 2010

HABLAR DE ESPERANZA...


Puedo todavía hablar de esperanza y de ilusiones en un mundo que ha perdido su horizonte. Mi alma tiembla de espanto ante el holocausto imprevisible de Haití.

En mis noches de reflexión me pregunto también acerca de la violencia verbal y física de una sociedad que lo mismo puede mostrar su lado más luminoso como caer en el pozo oscuro y tenebroso del crimen más abyecto.

¿Es el karma? ¿Castigo de Dios? ¿Simple azar sin sentido?

No podría asegurarlo pero tengo una absoluta certeza: en medio del caos no hay que replegarse hacia la indolencia que anestesia las emociones sino poner en marcha la acción solidaria y enarbolar la bandera de la compasión como estandarte común.

Más allá de tus ideas y creencias, no busques respuestas, abre caminos.

Quizá sea la única forma de curar el alma colectiva de la humanidad.

viernes 20 de noviembre de 2009

CORRUPCIÓN POLÍTICA Y EL MODELO DE SOCIEDAD ACTUAL.


El diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe define los siguientes términos:

corrupción

f. Soborno o cohecho:
corrupción de los altos cargos del Gobierno.

Perversión o vicio:
corrupción de costumbres, de menores.

Alteración de la forma o estructura de algo:
corrupción de la materia orgánica.

corrupto, ta

p. p. irreg. de corromper.

adj. Que está podrido:
apartaron de la carretera el cuerpo corrupto del perro.

adj. y s. Que se deja o se ha dejado sobornar o pervertir:
en la película, los policías corruptos son detenidos.

En nuestro país (como en otros) se ha visto crecer de forma alarmante la corrupción política. El fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, ha explicado que en la actualidad hay un total de 730 asuntos, entre procedimientos judiciales y diligencias de investigación, abiertos contra partidos políticos por casos de corrupción, de los que 264 se refieren son procedimientos penales abiertos contra cargos públicos o políticos del PSOE y 200 contra miembros del PP.
Además, dijo, hay 43 causas abiertas contra miembros de Coalición Canaria, 30 contra miembros de Convergencia i Unión, 24 del Partido Andalucista, 20 de Izquierda Unida, 17 del Grupo Independentista Liberal (GIL), 7 de Unión Mallorquina, 5 de Esquerra Republicana de Catalunya, 3 del Bloque Nacionalista Galego, otros 3 de PNV, uno de ANV y otro de Eusko Alkartasuna, además de otras 67 investigaciones seguidas contra miembros de otros partidos de implantación local.
El titular del Ministerio Público explicó que los datos hoy expuestos sólo muestran “la imagen de una acción demoledora de la Justicia contra la corrupción, una actuación intensa, inimaginable hace unos años”.
¿Qué está ocurriendo? ¿Cuál es el análisis social de esta lacra?

Pues simplemente que la corruptela tan de actualidad es el reflejo del deterioro de valores que impregna como una segunda atmósfera nuestra sociedad. “Ellos” son la parte visible de la conciencia social, del individualismo egoísta y del relativismo ético. La corrupción es prima-hermana del “bullying” (agresiones juveniles), del vandalismo juvenil botellonero y del abandono de principios morales, que no tienen porque relacionarse con lo “religioso”. La sociedad ha huido de la camisa de fuerza opresiva del conservadurismo encorchetado y decimonónico para abrazar sin reflexión una permisividad “progre” y disfrazada de “liberalismo”, donde el educado “usted” dio paso al “tú” en todos los estamentos; el maestro como educador se trasformó en un “profesor-funcionario” temeroso de enfrentarse a padres permisivos con su prole y “machacado” por alumnos violentos y maleducados; del “toque de queda al anochecer” a las estruendosas y salvajes madrugadas donde los jóvenes imponen su “derecho a divertirse” por encima del “derecho al descanso” del resto de ciudadanos; de castigarte por hablar en catalán o gallego a multarte por hablar en castellano; de una nula o mojigata educación sexual a poder abortar sin permiso paterno a los dieciséis años o a la “píldora del día después” sin receta médica; al tortazo y coscorrón por traer malas notas a la más absoluta permisividad con los hijos, que no saben lo que es un “no”… y podría seguir llenando líneas y líneas de ejemplos. ¿En vista de todo esto aún nos asombramos de que la corrupción campe a sus anchas en nuestro país? Estamos recogiendo lo que hemos sembrado o dejado sembrar por grave indolencia. Y así nos va. Y me asombrao más aún cuando alguien, al hablar de la necesidad de una “reeducación ética y de valores” , se le tache de “facha” o “retrógrado” mientras sus hijos llegan (¡cómo llegan!) a las diez de la mañana a casa los domingos y comen luego solos a media tarde con una resaca de mil demonios, con los oídos taponados por el Ipod, escuchando “su música” y aislados de su entorno familiar. Y los padres callan, otorgan y miran hacia otro lado.

Pues “va a ser que no”. Prefiero señalar la enfermedad y proponer un remedio, aunque para ello tenga que sufrir las feroces diatribas de los que confunden libertad con “anomia” (y cuando lean la definición los que no la conozcan, comprenderán a que me refiero. Puede consultarse aquí:

http://es.wikipedia.org/wiki/Anomia_%28ciencias_sociales%29).

sábado 19 de septiembre de 2009

SOCIEDAD DE CONSUMO


Esta breve entrada pretende ser una reflexión hacia la sociedad de consumo, al exceso, a la falta de conciencia social. No aboga defender “una regreso a la pobreza” para ser felices. Hay un punto medio de equilibrio entre poseer lo necesario para vivir y carecer de todo; entre poseer lo “innecesario” rodeado de abundancia y no tener ni agua para beber, entre tirar a la basura toneladas de alimentos que no consumimos y buscar entre la basura para no morir de inanición. Por todo ello esta entrada es evidente que no va dirigida al pobre sino a la sociedad consumista que gasta en un vestido de bebé “de marca” lo que podría dar de comer a una familia africana o india durante medio año o más incluso; al niño malcriado que “no le gusta tal o cual ropa o comida” y pasa su ocio detrás de una videoconsola, que no le han enseñado a valorar el “valor real de las cosas” y vive encaprichado en su mundo material y consumista, sin conciencia solidaria, en una sociedad capitalista y ciega que está creando monstruos que graban actos de violencia en sus teléfonos celulares “por diversión”, donde la obesidad está haciendo estragos por los excesos alimentarios, mientras los políticos solo tratan de conservar sus traseros en las poltronas mullidas del poder haciendo política “de cara a la galería”, en una infame carrera “caza-votos” en la que “el fin justifica los medios”.

¡Cuánto nos queda por hacer! Pero todo comienza por un primer paso…

domingo 26 de julio de 2009

MIEDO A AMAR: MIEDO A VIVIR.


Reducimos el amor a lo “grande”, cuando en lo más pequeño podemos definir la magnitud inabarcable del amor infinito, que es el que se manifiesta sin condiciones, que se da a sí mismo plenamente, inmanente y atemporal.

Hoy en día no es políticamente correcto escribir sobre el amor. ¡Que ingenuidad! ¡Que demodé! Yo no soy Flaubert ni escribo sobre Emma Rouault, consumida en sí misma por un amor que solo era deseo sexual puro y ansias de libertad, histéricamente reprimidos ante un Charles Bovary que es un remedo de hombre anodino y temeroso que no sabe que hacer ante una mujer que pugna no con ella misma, ni siquiera con su marido, sino contra una sociedad oscura, endogámica y asfixiante que, salva la diferencia, es muy similar a la actual, aunque sin Internet, ni “Facebook”, ni MSN, pero con la misma soledad que impregna el alma angustiada del torturado espíritu humano.

¿Por qué mirar hacia arriba cuando quizá un poco más abajo podemos hallar lo inefable, la saciedad sin apegos, la expresión sublime del que encuentra todo cuando se abandona a si mismo sin buscar compulsivamente nada, pues el deseo es sufrimiento y la liberación es vivencia plena, sin nominaciones ni luchas.

Por eso, cuando veas a los ojos de tu amada o amado o te asomes a los ojos de ti mismo, a esos ojos que te escrutan a través de su mirada y que analizan el mundo bajo el miedo ancestral del ser dubitativo que todos somos, déjate llevar y disfruta del momento.

Porque… ¿Miedo? ¿A qué? ¿Odio…Por qué? ¿Amar? ¡Siempre…aunque me equivoque! En la singladura marina de las turbulentas emociones un solo segundo es una eternidad si se vive sin “quizás”, “mañanas” o “más tarde” cuando la realidad es que solo tenemos “hoy”.

sábado 23 de mayo de 2009

TENEMOS DEMASIADO...


En occidente tenemos y gastamos demasiado. Esto nadie puede ponerlo en duda.. La felicidad verdadera proviene al vivir con menos y necesitar lo justo y necesario, es decir, en la frugalidad. La verdadera frugalidad consiste en no desperdiciar nada. En un mundo de codicia, en el que se tiran tantas cosas a la basura cuando aún pueden tener utilidad, la frugalidad nos enseña un camino ecológico y espiritual. A los niños debemos inculcarles la frugalidad, que es una virtud que debe aprenderse en la infancia con el ejemplo familiar como referente y como modelo. No se trata de ser tacaños, se trata de necesitar lo justo y saber hacer uso de las cosas. Necesitamos demasiadas cosas y esto nos hace más pobres. La frugalidad es compatible plenamente con la elegancia, los buenos gustos, la buena educación, la generosidad, el ahorro, el dominio de la responsabilidad, el dominio de la voluntad, etc. La frugalidad es la antítesis de la gula, el desenfreno, la falta de moderación, el despilfarro, los antojos, los caprichos, la vanidad, la codicia, la ostentación, etc. La austeridad de vida es una exigencia ética. Digamos que hay un consumo de bienes materiales útiles e indispensables ya que se trata de medios necesarios para el bienestar material y espiritual de la persona humana, pero otra cosa es el despilfarro absurdo y antinatural de esta sociedad en la que vivimos. Y esta virtud debemos comenzar a trabajarla desde ahora mismo, más que nunca. En este mundo en crisis podemos (debemos) aprender urgentemente a valorar las cosas y a reutilizarlas.

En un tiempo de consumo compulsivo, cuando se considera una virtud descartar cosas cuando todavía son útiles, la frugalidad es un asunto muy importante.

Ejercicio de frugalidad:

· Haga una lista de todo aquello de lo que puede prescindir.

· Haga otra lista de todo lo que realmente es necesario en su vida.

· Reflexione sobre lo que tiene y de cómo lo disfruta.

· Pregúntese: ¿Qué me hace realmente feliz? ¿Qué necesito?

· Cada mes intente eliminar de su vida algo que le suponga un gasto del cual no disfruta realmente. Y disfrutar debe entenderse como gozo verdadero y no temporal.

· Cada cambio de estación intente simplificar su vida, hacerla más sencilla y agradecer al Señor (o a la vida según sus creencias) por los dones que le ha concedido y de los que puede disfrutar… y compartir.