OPTIMISMO CONTRA REALISMO

Me considero una persona optimista sin que por ello haya renunciado a ser a la vez realista. Y no lo considero una contradicción. Podemos adoptar ciertas conductas que nos ayuden a mitigar los sinsabores de la vida y a vivir con más plenitud. A mi me funciona. Por ejemplo, ya he decidido hace tiempo levantarme con un " ayuno de noticias ", es decir, no leo la prensa por la mañana ni escucho las noticias que de forma abrumadora saturan la radio, la televisión e Internet. Lo que hago es poner un poco de música suave de fondo mientras me ducho y a continuación preparo un nutritivo desayuno consistente en un par de piezas de fruta o un zumo natural de frutas y zanahoria, una tostada con miel o mermelada, un huevo cocido y una taza de kefir que alterno otros días con leche de avena y malta. Mastico despacio, haciendo caso del aforismo oriental que aconseja " masticar los líquidos y beber los sólidos ". Antes de salir de mi casa hacia el despacho sonrío ampliamente ante e...